viernes, 1 de marzo de 2013

Comentarios

De casualidad me acabo de desayunar de que había decenas de comentarios esperando para ser moderados en blogger. No entiendo cómo sucedió, por qué algunos me llegaron por mail y otros no. Pido disculpas a los lectores, este blog se enorgullecía de ofrecer calidad, servicio y limpieza, pero algo falló. Acabo de aprobar muchos de esos comentarios, pero quedaron colgados aquellos que correspondían a posts que ya son están. Aprovecho para desilusionar a los amantes de las teorías conspirativas: los posts que borré son aquellos textos que cambiaron mucho para el libro y que me parece que alcanzaron allí una forma mejor, o los que dudé y no tuve tiempo de revisar, porque no hago como que trabajo amparada por mi linaje victimoso sino que tengo un trabajo de verdad. No hay otra explicación, lo siento.

Entre los que no pasaron la censura, hay dos tipos de comentarios sobre los que quisiera hacer metacomentarios.

Por un lado, los que "denuncian" los crímenes de las organizaciones guerrilleras. Vayan a comentar a los artículos de los principales diarios del país, chicos, no me necesitan. Para un debate serio sobre los graves errores políticos y militares de las organizaciones guerrilleras, ver Calveiro.

Hay una segunda especie de comentarios con los que no sé qué hacer. Son los que hablan del emprendimiento bloga del referente empiríco del personaje literario llamado Gustavo. ¡Y yo que les supe reprochar que cuando hablaba de Gustavo, nadie comentaba! Pues no, tenía varios comentarios esperando mi aprobación y ahí siguen.

Lo primero que me llama la atención de esos comentarios es la dificultad para aceptar lo del 110% Verdad. Lo ven en la cabecera de este blog, lo ven en el título del libro, y siguen reclamando que me ajuste a un perfecto 100% Verdad, y además a una supuesta verdad que creen leer en otra parte. Ingenuos: sólo porque alguien proclama que lo que dice es verdad, le creen. Hay quien se toma en serio hasta lo ridículo imposible de extremar y me dice cosas como "dejá de creerte la princesita". Tengo que suponer que esa persona no leyó un libro en su vida, o que realmente piensa que el único género que podemos abordar las víctimasdegravesviolacionesalosderechoshumanoszzzzzzzz es el testimonio. Me prohíben la literatura por ser huérfana de desaparecidos. Son bobos o malos, no me decido.

La idea de familia que sostienen estos lectores es de un conservadurismo alarmante en gente a la que se lee joven. Para ellos, familia = sangre. Argentina tiene una de las legislaciones más avanzadas sobre el tema y ellos, supuestos defensores de los ddhh, atrasan. Parece que al pariente hay que aguantarlo aunque te cague la vida porque es pariente y porque sino te quedás SOLA. Hay un par de comentarios que insisten sobre esto: si no aceptás a tu familia de sangre te vas a quedar sola. No falta quien aventura que seré "una señora vieja sola". Les agradezco la preocupación y los tranquilizo: estoy muy acompañada, por la familia que me tocó y vuelvo a elegir todos los días, por la familia que me inventé y por los amigos que son familia. Tampoco voy a envecejer, por lo menos no en este blog, PORQUE NO ES MI TESTIMONIO. En este blog todo seguirá fucsia para siempre.

FICCIÓN O MUERTE
VIVA LA PATRIA

P
M

5 comentarios:

Marie dijo...

en la gran familia blogga un rayo fucsia nos mantiene jóvenes por siempre. Como a los desparecidos, mirá, ouch, siempre se vuelve al TEMITA:

LaFlaca dijo...

ayayay, cuánta gente al pedo!!! dueños de la vara para medir todas las cosas... saben qué pueden hacer con ella? un cetropara la princesa, ocbio!!!

perez dijo...

¡Ay, LaFlaca, qué susto!

Noe Lynch dijo...

solo me sale el aullido a lo mariquita valenzuela: Aguante la ficciòn, carajo!

mm dijo...

sos tan genia