miércoles, 16 de marzo de 2016

El domingo me impuse la ya abandonada tarea de hacer de éste un diario verdadero. Un registro día a día. Bueh, ahí va:

Lunes y martes avancé vagamente en la organización de reuniones. Sólo tengo pendientes los llamados telefónicos. Lo aburrido de todo esto no lo hace menos tortuoso. Tortuoso y aburrido se me manifiesta el temita estos días.