lunes, 23 de agosto de 2010

Disculpen si no cuento los domingos. Últimamente estoy más atenta a los miércoles. Hace tres miércoles echaron de su plaza a los familiares de desaparecidos de Argelia. Hace dos miércoles a Nassera le pegaron y le rompieron la remera. El miércoles pasado no reprimieron pero tampoco los dejaron acercarse.

Tengo un entusiasmo militonto que no me reconozco. Me encantaría ser toda escepticismo e ironía y no esta inesperada militonta internacionalista de los derechoshumanos. Esto que me está pasando atenta contra la narración.

3 comentarios:

Malhumoretti y Neptuno dijo...

Arriba la militontez!

Catalina dijo...

Lo militante no implica lo solemne. Pero esta gente la tiene complicada ahora, no es que "ahhh no salí en la foto". Es un toque más serio el asunto, no sé, me parece.

Anónimo dijo...

Tampoco está buena la ironitontez del escritor desapegado, francotontirador del escepticismo. Nunca viene mal en estos casos separar al autor del narrador, en especial en los casos de vidas intensas.
Rastrojero