jueves, 19 de agosto de 2010

Fue en el puesto de flores de Cabildo entre Sucre y Pampa, cuando todavía víviamos a la vuelta, en la edad dorada de la infancia en Belgrano. Pasamos y a Argentina le llamó la atención esa planta que se llamaba como yo. Ella no compraba plantas, sino que le regalaban o robaba gajos. Pero ésa la quiso comprar porque llevaba mi nombre. Me emocionó el homenaje.

Me la dio cuando me mudé a mi casa anterior, la casa enorme comprada con la indemnización. Cada tanto algo le pasa. La transplanto y sufre, o se bicha o como ahora, la dejo afuera durante el invierno, sabiendo que es de interior, porque la veo fuerte y me parece que aguanta.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

qué pasó con tu casa enorme? no me digas que la vendiste por culpa del innombrable

Memé dijo...

A mi planta que rima con el nombre de tu planta también la agarro la escarcha. Cagamos.

Estudiante crónica dijo...

como se llama la planta? tal vez es onvio, perdon!
ah, y me acuerdo de ese puesto de flores!

Marcia dijo...

Para mí que en la primavera se recupera. Aunque le podés clavar un clavo en la tierra de refuerzo.

Catalina dijo...

Ya quisiera él.

DeVezEnCuando... dijo...

a mi me dió una congoja terrible