sábado, 23 de julio de 2011

Reales fantasías

Un anónimo comenta dos posts, éste y éste.

Con respecto al sueño (¡hola, es un sueño!) con Camilo García, me dice:

"¿Terapia para cuando?"

Y también se toma el trabajo de desalentarme:

"Camilo está felizmente en pareja soñando con un bebé que pronto completa su vida".

Y en relación a mi encuentro con Néstor, que sí fue 110% real y ahí están mis fotos con él para probarlo, se pone condescendiente y me recomienda:

"Que bueno que sientas tanto afecto por el ex presidente Kirchner, pero creo que necesitás ayuda, no podés hacer reales fantasias tan específicas... En serio, buscá ayuda".

Anónimo: me hiciste empezar el día con una sonrisa, gracias.

miércoles, 29 de junio de 2011

Re normal

Y un día viene tu abuela a tu trabajo y cuenta cómo torturaron a tu papá.

lunes, 27 de junio de 2011

Fracaso

Site es un fracaso. Un fracaso literario. No hay, no encuentro, manera de escribir sobre ella. Site es escribir y borrar, escribir sobre la imposibilidad de escribir, y borrarlo.

viernes, 24 de junio de 2011

Promesa

Volveré y seré ficciones.

domingo, 15 de mayo de 2011

Tres cortitos y al hilo

Sueño que voy a la Casa Rosada a dejar una carta en mesa de entradas. Hay mucha luz y no puedo casi abrir los ojos. Hago todo el trámite con los ojos apretados como Mr. Magoo.

Sueño que un "nieto", muy oficialista él, convoca a "romper con la mesa de facebook de los derechos humanos".

Sueño que leo en un diario una nota sobre Gustavo. Es artista y le va bien, vive en Berlín y está flaco (hay foto). Todo me da envidia y dolor. El artículo tiene dos páginas, pero sólo tengo una, el papel está rasgado por el doblez y no puedo leerlo.

viernes, 11 de febrero de 2011

Weg

Parece que en alemán hay una palabra para lo que no está ahí. Weg. Algo está weg: no está ahí. No estar como un estado. Un no estar tan consistente que tiene nombre propio. Algo estaba ahí y ahora no está más, explicó la lehrerin.

Schloss

Como buena princesa que soy, me voy a vivir a una ciudad con castillo.



jueves, 10 de febrero de 2011

Lo cantan en Mónaco

Yo sabía / yo sabía / que a Grace Kelly / la mató Estefanía.

martes, 8 de febrero de 2011

Sueño con monedas

Sueño que L. cosió el botón que le faltaba al loden. Pero en lugar de ponerle el botón con forma de moneda original, le pegó una moneda de 50 centavos. Varias vueltas de hilo de color sostienen la moneda en su lugar, pero es demasiado grande, no pasa por el ojal. Además desentona. Me enoja.

Me despierto sabiendo que el sueño tiene que ver con Gustavo, con Argentina, con el departamento donde vivimos juntas, solas, pegoteadas, enmarañadas y pobres, hasta que me fui.

jueves, 27 de enero de 2011

Sueño con libro

Sueño que leo un libro que publicó Marina poco antes de morir. Se trata de algo relacionado con testimonios, algo novedoso y sensible. Pienso que me va a servir para mi investigación y que me lo tengo que llevar a Alemania. Me despierto y me esfuerzo por recordar, porque había descubierto algo importante en el libro de Maru, pero es inútil. El sueño, como la muerte, se lleva las palabras.

martes, 18 de enero de 2011

Poesía siempre

Cada vez que me subo a un avión, pienso en la muerte y en la escritura.

El avión está siempre a punto de estallar, partirse, caer. Yo evalúo mi producción literaria hasta el momento del siniestro. El balance es invariablemente negativo: no llevo escrita más que una parte ínfima de lo que podría haber hecho. Desperdicié mi vida. Fui apenas una joven promesa. Imagino editores ávidos que bucean en mis borradores inconclusos. Un poco me da vergüenza, es como si me vieran en bombacha, pero otro poco me gusta, me gusta, me encanta.

De pronto, como un avión que se cae, que se estrella, se murió Marina Kogan. No nos veíamos mucho, pero nos leíamos y nos escribíamos.

Marina también escribía.

Hoy soy yo la lectora ávida que busca algo de ella en blogs y revistas por donde pasó. Como si en alguna parte hubiera dejado cifrado el misterio de su vida tan breve y de su muerte tan repentina. Siento el impulso idiota de dejarle comentarios. Leo su tuiter y me parece imposible que no vaya a contestarme (algo lindo, siempre algo lindo) si le escribo. Es mi primera muerta contemporánea y además escribía.

La leo y pienso en la escritura y en lo más parecido que tenemos a la inmortalidad.

¡Hasta la poesía siempre, compañera!

jueves, 30 de diciembre de 2010

La lona de al lado

El hombre de la lona de al lado se parece al Tigre Acosta. Un Tigre Acosta petiso, con la misma sonrisa socarrona y el pulcro pelo blanco. Viejo, pero atlético. Cada vez que lo miro, me está mirando. Ya sé que no es el Tigre. El Tigre está siendo juzgado en Buenos Aires, lo vi en Comodoro Py en el banquillo de los acusados, y además es más alto, creo, aunque no lo sé con seguridad. Pero no puedo con esta mirada y esta sonrisa que asoma casi imperceptible en las comisuras. No puedo con un Tigre Acosta en mi playa en mi luna de miel. Le pido a Jota que mudemos la lona.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Por si se lo preguntaban...

La muerte de Massera no me importa.

Nunca me interesaron personalmente los milicos. Gritar en los escraches fue siempre un esfuerzo conciente. No los odio, no me importan, nunca pienso en ellos.

A la única que odio con un odio personalísimo es a Dora la mutiprocesapropiadora.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Dos que me dicen cosas lindas

Uno por acá, el otro por acá.

Ay, chicos, paren de hacerme cosquillas en el ego.



(Me avisó la producción que lo había linkeado mal, ya lo corregí, ¡gracias 7efes!)

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Duelo, día 7

Ayer ya no lloré. Ni siquiera en análisis. Eso sí: hablé de Néstor toda la sesión.

martes, 19 de octubre de 2010

Sueño con Camilo García

Estoy de pie en un escenario con piso de madera sin lustrar. Desde ahí veo muchos trastos y también una pista de atletismo. Espero a Camilo García que me va a ayudar con algo, o va a resolverme algún problema. Tarda mucho. Llega sonriente y su presencia me transmite tranquilidad. También le quiero dar, pero está Jota en el sueño y me contengo.

lunes, 11 de octubre de 2010

Sobrina

La sobrinita de Jota me sigue al balcón. De improviso, me abraza.

- Sos mía, mía, mía. ¿Vos sos mi tía, no?

- Sí. Soy tu tía. Tuya, tuya, tuya. Y vos sos mi sobrina. Mía, mía, mía.





Gustavo tuvo una hija hace unos meses, ni siquiera sé cuándo, ni me interesa.

lunes, 4 de octubre de 2010

Papá y yo nos entendemos



Me encanta tener secretos con él.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Sueño en tenedor libre

Sueño que estoy en un tenedor libre. De camino de una isla de platos a otra, veo a Martín. Cuando nos cruzamos, sonrío y murmuro, lo suficientemente fuerte como para que me oiga: "Sabía que estabas acá". En Buenos Aires, quiero decir.

La sonrisa no es para Martín. Es para mí. Una sonrisa triste, irónica. Pienso que él puede malinterpretarla, pero no me importa.

Dando vueltas por el restorán veo también a su esposa, la actual, la que tiene mi edad. No la miro, para no saludarla. Le digo a Jota, que deambula con su plato por el lugar: "Ése es Martín y aquélla es su mujer" (digo su nombre y apellido completos), pero ni loca se me ocurre presentarlos.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Negro el 6

JOTA: ¿Cuál es el programa para el 6?

PRINCESA MONTONERA: Ninguno, creo.

JOTA: (Silencio).

PRINCESA MONTONERA: ¿Vos pensabas que yo hacía algo todos los años?

JOTA: Pensé que querías ir a ver la baldosa. Ya que está...

Sonó lógico. Pero me da algo parecido a la fiaca que debe ser otra cosa (la fiaca siempre es otra cosa).