martes, 26 de febrero de 2013

Videla por la calle

Salgo a la calle. Camino por Federico Lacroze en dirección a Cabildo. Hay mucha gente. Distingo a Videla. Viste camisa escocesa de manga larga, en tonos de azul. Nadie más parece reconocerlo. Me le acerco. Le saco charla con objetivo oculto es obtener información sobre mis padres desaparecidos. Él es muy amable pero me habla de cualquier otra cosa. Ahora veo que debajo de la camisa tiene una remera blanca. De pronto me da miedo. Me alejo, trato de perderme entre la gente, pero sé que él, que no me mira, sin embargo me ve y me vigila. Llegamos a Cabildo y doblo hacia el lado del Belgrano.
El sueño sigue mucho más, con un reencuentro con mi amiga Male, una habitación revestida en madera oscura y una escena porno con dos actores que tienen la pija muy grande y muy gorda. Uno se toca mientras toca al otro. Reaparece el recuerdo de la camiseta de Videla y pienso en el sueño que ese blanco tiene que ver son su silencio.

jueves, 14 de febrero de 2013

Es muy de huacho

Este blog se solidariza con el cro. Camilo García



... y lo insta a deponer su actitud mendicante de cariño hacia la figura materna de Viviana Canosa.

Been there, Cami!

martes, 5 de febrero de 2013

My God, dijo Cristina

Ojalá te pise un 67, Magnacco.






Ah, no, paren, tenía que decir algo re novedoso sobre LAMEMORIALAVERDADYLAJUSTICIA?









Magnacco malo caca

viernes, 4 de enero de 2013

Ex asado en la ex Esma

La del asado no la tenía. La había leído, claro, cuando me dedicaba a la Esmología, pero no la tenía tachada.
Tachada como tabique, no puedo decir tabique ni me puedo poner el antifaz en el avión sin pensar en detenidosdesaparecidos.
Tengo tachado también parrilla o elástico, que me hacen pensar en la picana; tampoco puedo escuchar hablar de enchufes y patadas sin pensar -disculpen que me repita- en la picana.
No puedo abrirme de piernas en la silla ginecológica sin pensar -disculpen que los aburra tanto con mis traumitas- en la picana.
No funciona imaginar tabiques lindos, por ejemplo en una casa en construcción, ni comprarme un antifaz de raso, ni repetirme a mí misma que el espéculo de mi ginecóloga es todo lo contrario de un instrumento de tortura.
No puedo resignificar tabique, corriente eléctrica, elástico.
Sería bueno, sí, pero no me sale. ¿Debería?
Aplausos para aquél o aquélla que sienta ganas de brindar en la Esma. Verá la copa de champán medio llena. Yo las más de las veces veo la copa medio vacía, o veo la copa fifty-fifty cuando me hago la chica científica.
Pero aquél o aquélla que puede comer carne asada en una parrilla en la Esma, digo yo, aquél o aquélla tiene por fuerza que ignorar lo que quiere decir ASADO* para los sobrevivientes y para los familiares que saben -o en realidad creen, porque la gracia macabra es que no sepamos nunca-  que los suyos fueron cremados ahí, ahí mismo, en la Esma. No me puedo imaginar a nadie tan insensible como para tenerlo en mente y arremeter con el vacíopan. Menos entre las Huestes del Bien.
(Tendamos un manto de piedad -innecesario- sobre el hecho de que ninguno de los organizadores supiera y que nadie les avisara lo que quiere decir un asado en la Esma).
No tengo claro cuál es el límite en la Esma, tal taller de capacitación sí, tal fiesta de un diario no, no lo tengo establecido así, a priori en mi cabeza. Primero y principal porque ya no pienso tanto en la Esma (¡punto para esta huacha!).
Me da tristeza que me cueste tanto ir a un evento académico copado en el Conti y me da impotencia no poder discutir en esos ámbitos con compañeros que no soportan ingresar o están en contra de su uso actual.
Me da bronca y dolor cuando Site me cuenta que no pudo asistir a tal o cual acto al que estaba invitada porque era en la Esma y no tuvo fuerzas.
Me banco que brinden ahí, disculpen si yo en lugar de brindar le sigo buscando el pelo al huevo, alguien tiene que hacerlo y es un rol que se me da bien. Pero hay algo sobre comer ahí, sobre comer carne ahí, que me rebela.
¿Puedo, o estoy obligada a resignificarlo?
¿Soy hipersensible al asado e ingesta de carne en la Esma porque mi mami estuvo secuestrada en Capucha y dio a luz sobre una mesa en el Sótano? ¿Soy yo que tengo problemitas? Puede ser. ¿Me dejan tenerlos? ¿Me dejan que me haga mal ir a la Esma, aunque me haya hecho bien conocer el lugar, entrar con las compañeras de mi mami, que me muestren lo que ya me habían contado y constatar que era un lugar más pequeño y menos horripilante de lo que imaginaba? ¿Me dejan afirmar que me hizo bien ir, que me hace bien tener la posibilidad de volver, pero que a la vez me hace mal estar ahí? ¿Me permiten tener una relación contradictoria con un lugar como la Esma? ¿O porque celebro el fin de la impunidad estoy obligada al festejo maníaco?
Capaz que a la distancia no percibo bien el cambiante escenario político argentino, pero me parece un poco descabellado achacar la denuncia de un sobreviviente y el respaldo de la organización de ex detenidos desaparecidos a la que pertenece como una opereta de la Corpo. Y estoy bastante segura de que esto que escribo no me lo dicta Magneto y a mí también el asado en la Esma me hirió en mi hipersensible sensibilidad de huacha. Digo, si esto fuera todo, si mis argumentos no merecieran mayor atención, y probablemente no lo hagan o no haya ninguno en este texto, si sólo fuera una cuestión de respeto por la sensibilidad de aquellas personas tocadas en sus vidas por la mancha venenosa Esma, si fuera sólo eso, ¿no sería por lo menos digno de escucha?

(Ojo, si la próxima hay molleja y me invitan, me desdigo de todo. ¡Plop!)

* Asado: en la jerga de los marinos, cremación clandestina en el campo de deportes de la Esma de secuestrados fallecidos.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Espiritismo según Smart


Qué relación existe entre este capítulo del Superagente 86 y el temita, es un secreto que tengo con  los lectores de Diario de una princesa montonera (el libro).

sábado, 20 de octubre de 2012

No daré nombres, no insistan

Estoy muy triste porque me dijeron que iban a incluir mi libro en un seminario sobre chick-lit montonera y al final no.

Qué feo jugar con las ilusiones de una huérfana, eso es muy de villano literario. 

viernes, 12 de octubre de 2012

Buenos Aires Casa Esma

Estuve en Buenos Aires. Me enfermé. Vómitos y gripe. Cinco días en cama.
Fui a una radio y a la Esma. Me rebautizaron Princesa Peronista y Princesa Rusa. Respectivamente.
En la Esma hablé de fantasmas y estaban ahí.
Vi Infancia clandestina y Mi vida después. Tenía la esperanza de que Infancia clandestina no me gustara/conmoviera, pero no tuve suerte. Fui al teatro dispuesta a llorarme todo apenas la viera a Carla con panza y así fue.
Festejo las lágrimas como goles.


En casa hay un gato de una vecina que se pasa el día en nuestra terraza, dos lagartijas que habitan la zona de la parrilla y un insecto que sólo se encuentra en la pasionaria, que tiene las patas de diferentes colores y vuela como si estuviera sentado.
Cuando llegamos estaba en flor el jazmín chino, cuando nos fuimos comenzaba a florecer la pasionaria.
No hay cucarachas. En este diario no hay ni habrá nunca cucarachas, ventajas de la ficcionalización.


El día que hablé en la Esma -dije cosas muy sesudas en un congreso muy sesudo- era el aniversario del secuestro de Paty y Jose. Traté de no pensar, pero cuando leí "simbólicamente omnipresentes" se me vinieron encima, ellos y todos sus amigos.
Concluido el evento académico, fuimos caminando con Jota y mi amiga Ana hasta el casino de oficiales. No lo había visto en tres días de congreso pero estaba ahí, detrás de los otros edificios y de los árboles, fosforescente. Fuimos, lo miré de frente, se apagó hasta quedar como lo que es, una construcción más bien pequeña a la que le falta mantenimiento, dije algo así como: los recordamos y los queremos mucho, me di vuelta y me fui por la avenida Néstor. Ana tenía medio porro y lo fumamos debajo de la calesita de las Madres. Lloviznaba.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Puaj

¿Soy yo sola o a ustedes también el eslógan "Los lápices siguen escribiendo" les da muy U.C.R.?

sábado, 1 de septiembre de 2012

Apasionante paper, no te lo pierdas, próximamente en tu ex ccd amigo

El padre come uva verde y al hijo le duele el vientre.
Vos sos bosta nene nadie se acuerda de vos.

(Los murmullos, de Luis Cano)

Gracias Luis Cano, TKM!

viernes, 31 de agosto de 2012

Siempre muere Argentina

Estoy en Buenos Aires. Es viernes. Mañana sábado vuelvo a Berlín. Estoy en una casa vacía, como si fuera una casa recién levantada. Me avisan que se murió Argentina. Me doy cuenta de que no puedo tomarme el avión mañana, porque me tengo que quedar para el velorio y el entierro. Me alegro de haberla visto ayer, después de cinco años de no hablarnos. La recuerdo con bolsas con comida en las manos. Está Jota, que es mi novio. No vivimos juntos. Jota me dice: No me puedo quedar esta noche porque tengo pobres. Él hace alguna cosa solidaria con pobres. Le contesto: esta noche la pobre soy yo. Jota se queda conmigo. No estoy triste por la muerte de Argentina, estoy contenta de haberla visto por última vez.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Poco para celebrar

A mi gusto, las partes más logradas de este artículo son las que me dictó la Princesa Montonera.

lunes, 13 de agosto de 2012

Lo logré, soy la Boluda Alegre de los Derechos Humanos

Estoy teniendo unos días muy princesamonto.

Mucha prensa. Mucha entrevista. Me encantaría poder llevar la cuenta de las entrevistas que di en mi vida. Serían por lo menos cuarenta y capaz que sesenta o más, porque doy entrevistas desde que era escandalosamente pequeña. Oh, pobre princesita.

Emprendí este sinuoso camino de la difusión del libro con la firme determinación de no dar testimonio. Pero sucumbí. Y les voy a explicar cómo se dio esa seducción testimonial, ponele.

Se dio de la mano de algo que el señor Matías Castañeda ha señalado bien: esa fuerza con la que tira hacia el pasado la información nueva.

Periodistas*: Antes de empezar quería confirmar esto: tus padres fueron detenidos en operativos simultáneos el 6 de octublablabla...

(*No es error el plural, fueron varios los que me pidieron esta confirmación inicial).

¿Operativos simultáneos? ¿Qué operativos simultáneos?

Prinzessin im Exil: Sí, bueno, no, no fueron operativos simultáneos, en realidad muy bien no sabemos, según mis abuelos se llevaron primero a mi papá y después a mi mamá y a mí blablabla.

Y así arranco la entrevista. Mal, mal, muy mal.

De todos modos eso no es lo más importante, no es lo que me hace volver a escribir en este blog (porque transcribir sueños es otra cosa). Lo que quiero dejar por escrito en acto solemne es mi propósito de no responder Nunca Más la pregunta sobre el humor. Ver título de este post.

Señores periodistas: con todo respeto, me atrevo a contarles que me aburro soberanamente (que es como nos aburrimos las princesas) de escucharme decir siempre lo mismo. Los invito a leer entrevistas disponibles en este mismo blog (ACÁ) y citarme libremente con respecto a este punto. Espero siempre con ansias el resto de sus preguntas y les pertenezco en cuerpo y alma porque los necesito mucho mucho y prometo no ser como Silvina Escudero que ahora no va a Intrusos cuando triunfe en el firmamento de la farándula argentina.

P
M

¡Es todo con humorrr!

lunes, 6 de agosto de 2012

Para que se relaman los podridos

Estoy con un grupo de chicas -mujeres jóvenes-. Somos cinco o seis. Nos movemos. ¿Estamos huyendo de algo? Es de noche, está oscuro, vamos de a dos o de a tres de un lugar a otro y nos volvemos a encontrar, siempre a la intemperie, en una esquina o un patio. Una de las chicas lleva un cochecito. En el cochecito hay dos bebés, un varón y una nena. No sé si son sus hijos. Ella camina por un lado, yo por otro, cuando vuelvo a verla no tiene el cochecito. Nadie lo tiene. Otra me explica, resignada: Patricia se olvidó los chicos.
Los imagino junto a bolsas negras de basura. 

martes, 31 de julio de 2012

Lo que se hereda no se roba

Jota y yo vamos a la casa de Estela y su marido alemán S. en Berlín. En un momento nos quedamos solos en una habitación y Jota mete en la mochila el árbol genealógico de oro de S. Está en una caja de cartón plana, como las placas conmemorativas, y en ningún momento lo vemos, pero sabemos que es el arbol genealógico de oro de S. Lo robamos. Aunque yo no esté de acuerdo y proteste todo el tiempo, lo cierto es que soy cómplice. Andamos por muchos lugares con el árbol genealógico de oro en la mochila. Nos vamos de vacaciones a un lugar con mar con el árbol genealógico de oro en la mochila. Jota cree que podemos llevarlo a Buenos Aires y venderlo ahí. Yo pienso que es una locura. Sé que hay una denuncia policial, sé que si intentamos venderlo en Berlín nos van a agarrar, sé que es imposible que pasemos los controles aduaneros con eso. Empiezo a pensar cómo devolverlo, qué decirle a Estela, se me ocurren cosas inversímiles como "guardé un pulóver en la mochila y no me di cuenta de que adentro del pulóver estaba el árbol genealógico". Cuando estamos en la cola del detector de metales, en el aeropuerto, para volver a Buenos Aires, y Jota todavía con la mochila al hombro con el árbol genealógico de oro, me despierto.

lunes, 23 de julio de 2012

LUCHE Y VUELVE

Ahora es cuando se pudre todo públicamente con Gustavo y en 2013 VUELVO y nos enfrentamos en el Bailando. Vamos al teléfono y le gano con el voto de mi pueblo montonero. Después me reemplaza Belén Francese, vuelvo a Berlín y termino el doctorado. Wunderbar!

miércoles, 18 de enero de 2012

oculta quizá

La muerte de Marina Kogan tiene algo que nos parte al medio a su generación, a los que amamos la escritura, a la comunidad de los que pasamos buena parte del día jodiéndonos ojos y espalda frente a la compu. Maru es la primera de nosotros en partir. Siempre estaba ahí, del otro lado de la fibra óptica, leyendo con atención, alentándonos. Confieso que no entraba demasiado a su blog y ahora no puedo. Pero era cosa de todos los días su presencia acá, entre mis cosas. También conocí a la Maru material, su cuerpo pequeño, su sonrisa enorme, su voz tierna. Pero para mí su muerte es esto: escribirle y que no conteste, no poder leerla, en este mundo extraño que habitamos los que nos dedicamos a escribir y que no es tan solitario como parece. La vida sigue, la sigo narrando porque no sé bien qué otra cosa hacer con ella, y Maru falta.

"estoy acá. oculta quizá, pero estoy acá. de alguna manera". Fue de las últimas cosas que tuiteó. Me gustaría contarle que ahora estoy estudiando a los fantasmas y que su frase (casi) final tiene mucho de espectral y que hay fantasmas buenos y que si ella ronda por acá seguro que es de esos.

Quiero pensar que fue una promesa, que Maru sigue acá, oculta quizá, pero acá, de alguna manera. Que nos lee a todos y que sonríe.

sábado, 31 de diciembre de 2011

El poncho del olvido (Me dejaste)

Aunque el poncho del olvido
sobre mi lomo has echado
los recuerdos del pasado
deben haberte seguido
y como abrojo prendido
a cola de mancarrón
has de ir en tu corazón
siempre dándote un pinchazo
mientras mi nombre de paso
cruza tu imaginación.

Mi nombre siempre ha de andar
dando vuelta en tu memoria
lo mismo que mula y noria
en yunta con el pesar
dormida me has de soñar
y despierta me has de ver
¡pero qué le hemos de hacer!
es al ñudo forcejear
son cosas que hay que aguantar
en las huellas del querer.

Tango cantado por Carlos Gardel
Letra: Andrés Cepeda

miércoles, 28 de diciembre de 2011

ONETTO CONDUCCIÓN



Por un hijismo mejor.

martes, 6 de diciembre de 2011

No sé si para este libro o para el que viene

pero un buen título sería: Cuando me muera quiero que me toquen León Gieco.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Pesadilla en Kreuzberg

Sueño que es sábado a la noche. Jota y yo estamos de bares por Berlín. Todos los lugares a los que entramos están buenísimos. Somos felices. Se hace de día y buscamos el tranvía para volver. No tenemos claro de qué lado de la calle pasa el correcto. Subimos a uno que nos parece. Viene el chancho, le muestro los pasajes y le pregunto: "Wir fahren nach Kreuzberg, oder?" (¿vamos a Kreuzberg, no?). Me contesta que sí. Llegamos a destino. Un café que no tiene vidriera a la calle, como si quedara al fondo de una casa chorizo. En ese café que no vemos hay una toma de rehenes desde anoche. Una de las rehenes es Argentina. Hay un auto en la calle con dos tipos adentro. Tienen armas largas en el asiento trasero. Llegan policías tipo el grupo halcón en una combi negra. Agarran las armas que estaban en el auto estacionado, el auto se va. Se parapetan atrás de la combi.

PRINCESA MONTONERA (al que parece el jefe del operativo, angustiada pero sobreactuando): Por favor no tiren que adentro está mi abuela.

HALCÓN (haciendo algo con su arma, limpiándola o destrabando el seguro): Su abuela es una terrorista.

PRINCESA MONTONERA: ¡No! Mi abuela está secuestrada.

HALCÓN: ¿Para qué se junta con terroristas?

PRINCESA MONTONERA: ¡Pero no! Ella estaba acá de casualidad. Tiene 92 años mi abuela, mire si va a ser terrorista.

HALCÓN: Miré, señorita, nosotros vamos a cumplir con el procedimiento de rutina.

Me da la espalda y camina. Van a entrar. Van a entrar tirando. Van a matarla. Me despierto.